Entrar a observar una clase puede generar dos percepciones muy diferentes.

El profesor puede sentir que alguien viene a ayudarlo.

O puede sentir que alguien viene a buscar errores.

Después de años realizando acompañamiento de aula, considero que existe una condición fundamental:

el profesor debe percibir que la ayuda es real.

  • No basta con decir:
  • “Vengo a acompañarlo”.
  • Hay que demostrarlo.

Siempre comenzar por las fortalezas

Durante una observación siempre intento identificar aquello que el profesor está haciendo bien.

  • Manejo de curso.
  • Relación con los estudiantes.
  • Organización.
  • Pizarra.
  • Explicaciones.
  • Conocimiento disciplinar.
  • Preocupación por sus alumnos.

Reconocer esas fortalezas no significa suavizar artificialmente una crítica.

Significa reconocer profesionalmente aquello que funciona.

Después podemos conversar sobre lo que necesita mejorar.

La retroalimentación debe ser específica

Decir:

  • “Debe mejorar su metodología”
  • aporta muy poco.
  • Es mucho más útil señalar:

“Durante la clase participaron principalmente los mismos estudiantes. Probemos preguntas dirigidas a estudiantes con distintos niveles de desempeño”.

Y todavía mejor:

“Preparé algunas preguntas que podemos utilizar en la próxima clase”.

Ahí comienza el verdadero acompañamiento.

Quien acompaña también debe trabajar

Si detectamos que un profesor necesita mejores materiales, podemos proporcionarlos.

Si necesita preguntas estandarizadas, podemos construirlas.

Si necesita una evaluación diferente, podemos enviarle un modelo.

Si ya elaboró una prueba, podemos revisarla conjuntamente.

Si necesita actividades diferenciadas, podemos construir guías considerando distintos niveles de aprendizaje.

Si la planificación necesita ajustes, podemos trabajarla.

El mensaje deja de ser:

“Usted tiene un problema”.

Y pasa a ser:

“Hemos identificado una necesidad; veamos cómo podemos abordarla”.

Modelar también es acompañar

En algunas oportunidades conversar sobre una estrategia no basta.

Podemos planificar conjuntamente.

Desarrollar una parte de la clase.

O, existiendo acuerdo, modelar directamente una estrategia con los estudiantes.

Después analizamos lo ocurrido.

  • ¿Qué funcionó?
  • ¿Qué cambiaríamos?
  • ¿Cómo respondieron los estudiantes?

Eso construye una relación profesional mucho más horizontal.

Un caso que recuerdo

Observé durante un período a una profesora con muy buen manejo de curso, buena relación con sus estudiantes y clases ordenadas.

Sin embargo, dedicaba una cantidad considerable de tiempo a los alumnos con mayores dificultades.

Su intención era positiva.

Pero los estudiantes de nivel Elemental y Adecuado comenzaban a avanzar demasiado lentamente.

Algunas unidades también estaban extendiéndose más de lo conveniente.

La conversación no comenzó señalando lo que hacía mal.

Comenzamos por sus fortalezas.

Después analizamos el problema.

La profesora lo comprendió rápidamente y reorganizó parte de su trabajo, utilizando apoyos y diferenciando mejor.

Eso es acompañamiento.

Mi secuencia

Con el tiempo fui consolidando una secuencia que considero útil:

fortalezas → aspectos por mejorar → acuerdos → compromisos → apoyo → seguimiento.

La palabra apoyo es fundamental.

Porque si el compromiso queda solamente en el profesor, el asesor se transforma fácilmente en alguien que diagnostica desde fuera.

Después debemos volver

El seguimiento permite observar si hubo cambios.

También permite reconocerlos.

El profesor no debería recibir retroalimentación solamente cuando algo está mal.

Necesita saber cuándo su esfuerzo produjo una mejora.

La credibilidad se demuestra

Un asesor puede tener estudios, experiencia y conocimientos.

  • Pero frente al profesor la credibilidad se construye.
  • Se construye cuando una guía funciona.
  • Cuando una evaluación mejora.
  • Cuando una planificación ayuda.
  • Cuando una estrategia produce resultados.
  • Cuando una clase modelada abre nuevas posibilidades.

Por eso considero que la fiscalización puede terminar cuando se completa una pauta.

El verdadero acompañamiento comienza después: cuando transformamos lo observado en ayuda concreta para el profesor y en mejores oportunidades de aprendizaje para sus estudiantes.

Luis Schorwer

Luis Schorwer

Profesor de Matemáticas y Computación y Magíster en Enseñanza de las Ciencias, mención Matemática. Asesor educacional (ATE) con más de diez años de experiencia en acompañamiento de aula y profesor universitario. Fundador de Rendimiento 360.