Saber Matemática no es lo mismo que saber enseñar Matemática
El profesor no solamente necesita saber llegar a la respuesta; necesita saber construir el camino para que otro pueda llegar a ella.
Serie: Aprendizaje, aula y resultados educativos. Una mirada desde la experiencia docente, el acompañamiento de aula y la asesoría educativa, por Luis Schorwer.
Los artículos que forman esta serie nacen principalmente de mi experiencia como profesor de Matemática y Computación y, posteriormente, del trabajo desarrollado en acompañamiento de aula y asesoría educativa.
Comencé a realizar observaciones y acompañamientos de aula en 2012 y, desde 2015, esta labor pasó a formar parte de manera mucho más sistemática de mi trabajo en asesoría educativa. Esto me permitió observar clases de Matemática, Lenguaje, Ciencias, Historia y otras asignaturas, además de conocer distintas realidades escolares.
Antes de comenzar considero necesario realizar una precisión.
Las situaciones que describo corresponden estrictamente a experiencias que me tocó observar. No pretendo generalizarlas a todos los profesores, establecimientos ni al sistema educativo.
Durante mi trayectoria también observé excelentes clases y conocí profesores con un enorme compromiso, gran manejo de curso, sólidos conocimientos disciplinares y pedagógicos y una excelente relación con sus estudiantes.
Por ello, cuando menciono una debilidad o una práctica que considero mejorable, hablo desde situaciones concretas.
Mi propósito no es buscar culpables.
Es utilizar la experiencia acumulada para reflexionar sobre aquello que ocurre dentro de las escuelas y preguntarnos qué podemos hacer mejor.
Profesor de Matemáticas y Computación · Magíster en Enseñanza de las Ciencias, mención Matemática. Fundador y Director de Rendimiento 360, con más de diez años en asesoría y mejoramiento educativo. Conozca su trayectoria →
El profesor no solamente necesita saber llegar a la respuesta; necesita saber construir el camino para que otro pueda llegar a ella.
En el acompañamiento de aula el profesor debe percibir que la ayuda es real: fortalezas, retroalimentación específica, apoyo concreto y seguimiento.
La calificación no representa todo lo que un estudiante sabe, pero utilizada pedagógicamente puede reconstruir confianza y ayudar a aprender.
El puntaje no reemplaza el diagnóstico, pero sí nos obliga a realizarlo. Por qué no podemos ignorar resultados persistentemente bajos.
Conectar el aprendizaje con carreras, educación superior y posibilidades reales: la escuela puede ampliar el horizonte de sus estudiantes.
Autoestima académica, clima, participación y hábitos: por qué SIMCE, Estándares de Aprendizaje e IDPS deberían analizarse conjuntamente.
Estos siete artículos parten desde temas diferentes, pero comparten una misma convicción:
los resultados educativos se construyen dentro de las salas de clases, pero también en las expectativas, decisiones y oportunidades que una comunidad educativa genera para sus estudiantes.
Pero también necesita estudiantes que crean que pueden aprender y que logren visualizar un futuro que justifique el esfuerzo que hoy les estamos pidiendo.
Por eso mejorar educación no consiste solamente en preparar una prueba.
Consiste en construir mejores condiciones para aprender.
Y esa construcción comienza mucho antes de que aparezca un puntaje.
Conversemos sobre cómo podemos ayudarle a mejorar los resultados de su establecimiento.